Todas las mañanas, cuando despertaba, ella ya estaba en su sitio. Parecía tan tranquila, recostada, tomando el sol. Esa tranquilidad que proyectaba siempre le provocaba inquietud: ¿Cómo alguien puede sobrevivir sin preocuparse?Aunque no podía recordar cuándo la conoció, de inmediato supo que ella era especial, pese a que siempre se comportaba esquiva cuando él intentaba…